Desde mi percepción las mejores, o por lo menos las que mas nos pueden ayudar son las publicaciones de mis compañeros Itzel, Josimar y Rodolfo Uriel.
La publicacion de mi compañera alejandra itzel, fue buena, ya que en ella nos muestra una pagina con un curso de dreamweaver completo. La publicacion nos muestra un concepto basico para la creacion de una pagina web. la maquetacion de una pagina es muy importante y en la publicacion de mi compañera itzel nos muestra como hacer unamaquetacion sencilla.
La publicación de Josimar, es un manual completo de dreamweaver donde podemos encontrar informacion del tema que necesitemos.
La publicaion de Rodolfo Uriel, me parecio muy interesante por que nos muestra unos vídeos de como crear paginas web basicas, con dreamweaver, son muy explícitos los videos y te los explican de una forma facil de manejar.
El ska es un género musical originado a finales de los 50 y popularizado durante la primera mitad de los 60 que deriva principalmente de la fusión de la música negra americana de la época con ritmos populares propiamente jamaicanos, siendo el precursor directo del rocksteady y más tarde del reggae. Al ser un género particularmente apto para fusiones ha sido incorporado, a través de distintas variantes, a los más diversos lenguajes musicales. Desde un principio, las versiones ska de populares composiciones para cine y televisión ("The James Bond Theme", "Exodus", "A Shot in the Dark", "The Untouchables", etc.) perfiló su particular identidad, entre callejera, nostálgica y "misteriosa", característica que conservaría a través de las épocas. Estuvo fuertemente asociado a los Rude Boy y a la independencia de Jamaica del Reino Unido, aunque se hizo popular en todo el mundo desde muy poco tiempo después de su nacimiento. Tiene como objetivo principal borrar la discriminacion principalmente sobre la población negra.
Orígenes
El ska nace en Kingston, la capital de Jamaica, a principios de los 50, en un momento en que la población empieza a afluir del medio rural al urbano. En las ciudades los habitantes se congregaban en plazas donde las sound systems pinchaban las últimas novedades estadounidenses de jazz, soul y, sobre todo, rhythm & blues. En un principio se trataba de furgonetas con un ruidoso y primitivo equipo de sonido. Las dos principales fueron Trojan de Duke Reid y Sir Coxsone Downbeat, de Clement «Coxsone» Dodd, a los que más tarde se les uniría Cecil Bustamante, conocido como Prince Buster. Las sound systems no tenían otro remedio que pinchar música de Estados Unidos, puesto que la industria musical jamaiquina era inexistente. Salvando algunas cintas de Mento (música)mento de Stanley Motta, hasta 1954 no aparece el primer sello musical, Federal, que, además, está orientado hacia la música estadounidense. Sus propietarios se desplazaban a Miami o Nueva Orleans en busca de material nuevo con el que satisfacer la gran demanda musical que había en la isla. Para gozar de exclusividad sobre las grabaciones y mantener la exclusividad sobre la clientela, se recurría a trucos como quitar la etiqueta de los discos para que no fueran identificables, o enviar matones (Dance Crashers) a los sound system de la competencia para boicotearlos.
El catalizador que inició la carrera musical jamaicana, fue el futuro primer ministro Edward Seaga que en 1958 funda West Indian Records Limited, produciendo música de artistas locales, reinterpretando ritmos estadounidenses. Ese mismo año, Chris Blackwell produce una grabación del aún desconocido Laurel Aitken. Un año después, Duke Reid y Clement Coxsone, viendo la posibilidad de tener grabaciones exclusivas para sus sound systems, fundan sus propios sellos, Treasure Isle y Studio One, respectivamente.
A finales de la década los músicos de Kingston comienzan a experimentar con la fusión de jazz y rhythm & blues estadounidenses con ritmos autóctonos del Caribe, como el mento y el calypso, adaptándolo al gusto de la isla según las tendencias que se imponían en las Sound Systems.
En los estudios Federal se registra el tema Easy Snappin, de Theophilus Beckford, producido por Clement Dodd, con Cluet Johnson al contrabajo y el saxofonista Roland Alphonso, posterior miembro fundador de Skatalites, banda de estudio del sello Studio One. Este tema se podría calificar como la primera grabación de música jamaiquina moderna.
En 1961 Prince Buster terminó de definirlo durante las primeras grabaciones para su sello Wild Bells.[2] La sesión estaba financiada por Duke Reid, que debía quedarse con la mitad de los temas a distribuir. Finalmente solo recibió uno, del trombonista Rico Rodriguez. Entre los temas grabados estaban They Got To Go, Oh Carolina y Shake a Leg. Según el historiador del reggae Steve Barrow, durante aquellas sesiones, Prince Buster pidió al guitarrista Jah Jerry que "cambiara la marcha" ("change the gear, man, change the gear"). El guitarrista empezó a enfatizar el segundo y cuarto pulso, dando origen al nuevo sonido. La percusión se obtuvo de los estilos tradicionales jamaicanos y de marchas. Lo que hizo Prince Buster fue invertir los shuffles de rhythm & blues, acentuando los offbeats con la ayuda de la guitarra y un ritmo de batería 4/4, acentuando el segundo y cuarto pulsos.[1] A partir de 1970 destaca otro éxito del ska de Desmond Dekker "Israelites" que sirvió para popularizar el ska en Inglaterra primero y después en Europa.
Los orígenes del nombre ska son difusos, y las hipótesis que se barajan son inciertas. Los integrantes de la banda Skatalites afirman que ese nombre se tomó del saludo del bajista Cluet Johnson, quien usaba como expresión al ver a sus amigos "Love Skavoovie", a imitación de los hipsters estadounidenses. El guitarrista Ernest Ranglin defendía que era la forma que usaban, tanto él como otros músicos, para describir el sonido que hacía la guitarra, con un "ska! ska! ska!". Es probable que fuera una mezcla de ambas, ya que el mismo Cluet Johnson usaba ska como una forma onomatopéyica de explicar el sonido de esta música.
En el Ska ya está plenamente asentado como la música por excelencia de Jamaica, y suenan temas ad hoc con motivo de la independencia de la isla del Reino Unido, como Sound of Freedom de Skatalites o Forward March de Derrick Morgan. En 1964, aprovechando la Feria Mundial de Nueva York se presenta este estilo en sociedad ante el mundo, siendo los elegidos para ello Byron Lee & The Dragonaires, con la ayuda de Prince Buster y Peter Tosh. En ese mismo año, alcanzaba el número 1 en las listas británicas y el 2 norteamericanas de popularidad una versión del éxito de 1957 de Barbie Gaye, My Boy Lollipop, interpretada por Millie Small, con Ernest Ranglin encargado de los arreglos de guitarra, y Rod Stewart, conocido entonces como Rod the Mod, tocando la armónica.
Durante el resto de la década de 1960, se implanta en Europa rápidamente, gracias a la popularidad de la que gozó en el Reino Unido, país al que se trasladaron un gran número de estrellas jamaicanas como Laurel Aitken, Derrick Morgan o Alton Ellis para proseguir allí sus carreras, pues este estilo contaba con una gran aceptación entre la numerosa colonia antillana que había inmigrado a la metrópolis, donde abundaban los Rude Boys, y entre la juventud británica, principalmente entre los mods. Después, en la segunda mitad de la década, a medida que el soul americano se hace más pausado y suave, el ska evoluciona paralelamente en rocksteady.
Sin embargo, los tímidos intentos de copiar esa música por parte de músicos europeos, dieron unos resultados de no mucha calidad, como las aproximaciones de Georgie Fame. Los intentos en castellano, fueron por lo general mediocres aproximaciones al ritmo original, como atestigua el tema de 1966 Operación Sol de Los 4 de la Torre, o La canción del trabajo del mismo año de Raphael, que no respetaban demasiado el estilo original, y llegaban cuando el ska ya había dejado paso al rocksteady, un ritmo de baile más relajado y que permitía unas armonías vocales más elaboradas. En la década de 1970 en Latinoamérica, Toño Quirazco, Las Cuatro Monedas y otros versionaron temas clásicos del ska en castellano.
Segunda ola (Two Tone) Madness fue una de las bandas punteras de la segunda ola.Artículo principal: 2 Tone En los 70 el ska, gracias a los inmigrantes jamaicanos rudeboys, viaja a Inglaterra donde se mezcla con el punk resultando un sonido más rápido y contundente pero manteniendo el estilo alegre y bailable. La ideología de estos nuevos rudies es menos violenta y se enfrentará a la ola de racismo propulsada por la creciente corriente de extrema derecha del país. Los rudies establecerán así una actitud inconformista y anti-sistema que era propia del punk.
Entre finales de los 70 y principios de los 80, en plena era New Wave inglesa, el sello Two Tone —entre otros— dio a conocer a algunos de los grupos más famosos internacionalmente. Tales fueron Madness, Specials —cuyo teclista Jerry Dammers fundaría el sello Two Tone—, The Selecter o Bad Manners. Otros exponentes de la época, con diferentes estilos, fueron The Bodysnatchers, Rhoda Dakar, The Beat (llamada The English Beat en Estados Unidos) y Fàshiön Music (que luego cambiaría de cantante y guitarrista y cambiaría al género New Romantic, transformándose en Fashion).
Tercera ola
El grupo inglés de ska, Bad Manners (2ª ola).Mientras que por una parte hay bandas que continúan el estilo 2 Tone, como The Busters, Scofflaws, The Pietasters, The Toasters o Pama International otras recuperan el ska clásico, llamado a veces revival, que se distancia completamente de la Segunda Ola y se acerca más a los sonidos originales, como The Slackers junto a Chris Murray, Westbound Train, Hepcat, Inspecter 7 e Israelites.
Ahora también es importante resaltar que en esta ola genera la incursión "masiva" del género musical a Latinoamérica, incursión que daría como resultado la mezcla de los acordes e instrumentalización de cada país; dicho de otra forma, cada país pasaría a desarrollar su propia forma de ska usando sus instrumentos locales y tradición propios. En Latinoamerica la fuerza de esta denominada 'Tercera Ola'es muy mezclada con ritmos autóctonos y mezclados con el rock y el punk haciendo se combinacion un producto auditivamente más comercial. Entre estas propuestas se encuentran:Los Fabulosos Cadillacs, Panteón Rococó, Doctor Krápula, Salon Victoria, Los Auténticos Decadentes, Sin Sospechas, y Desorden Público.
Algunos programas de televisión usaron temas Ska como apertura y cierre de los mismos, un ejemplo de esto es la serie animada KaBlam! de Nickelodeon quienes usaron mucho material de The Toasters o como el programa venezolano "La Hojilla"que tiene como cortina musical la canción "latinoamerica" de Sin sospechas.
Aqui unos videos de SKA! :D
Easy Snappin´, nombrada como la primer cancion de ska grabada en estudio, protagonizada por Theo Beckford
Otro gran exponente del ska DESMOND DEKKER
martes, 6 de marzo de 2012
ARTE DE LA EDAD MODERNA
Arte de la Edad Moderna es el período o subdivisión temporal de la historia del arte que corresponde a la Edad Moderna. No se ha de confundir con el concepto de arte moderno, que no es cronológico sino estético, y que corresponde a determinadas manifestaciones del arte contemporáneo.
El período cronológico de la Edad Moderna corresponde con los siglos XV al XVIII (con distintos hitos iniciales y finales, como la imprenta o el descubrimiento de América, y las revoluciones francesa o industrial), y significó históricamente en Europa la conformación y posterior crisis del Antiguo Régimen (concepto que incluye la transición del feudalismo al capitalismo, una sociedad estamental y preindustrial y una monarquía autoritaria o absoluta desafiada por las primeras revoluciones burguesas). Desde la era de los descubrimientos los cambios históricos se aceleraron, con el surgimiento del estado moderno, la economía-mundo y la revolución científica; en el marco del inicio de una decisiva expansión europea a través de la economía, la sociedad, la política, la técnica, la guerra, la religión y la cultura. Durante ese periodo, los europeos se extendieron fundamentalmente por América y los espacios oceánicos. Con el tiempo, ya al final del periodo, estos procesos terminaron por hacer dominante la civilización occidental sobre el resto de las civilizaciones del mundo, y con ello determinaron la imposición de los modelos propios del arte occidental, concretamente del arte europeo occidental, que desde el Renacimiento italiano se identificó con un ideal estético formado a partir de la reelaboración de los elementos recuperados del arte clásico greco-romano, aunque sometidos a una sucesión pendular de estilos (renacimiento, manierismo, barroco, rococó, neoclasicismo, prerromanticismo) que, bien optaban por una mayor libertad artística o bien por un mayor sometimiento a las reglas del arte institucionalizadas en el denominado arte académico. La función social del artista comenzó a superar la del mero artesano para convertirse en una personalidad individualista, que destacaba en la corte, o en una figura de éxito en el mercado libre de arte. Al igual que en los demás ámbitos de la cultura, la modernidad aplicada al arte significó una progresiva secularización o emancipación de lo religioso que llegó a su punto culminante con la Ilustración; aunque el arte religioso continuó siendo uno de los más encargados, si no el que más, ya no dispuso de la abrumadora presencia que había tenido en el arte medieval.
No obstante, durante todo el periodo de la Edad Moderna las principales civilizaciones del mundo se mantuvieron poco influidas, o incluso casi del todo ajenas a los cambios experimentados por las sociedades y el arte europeos, manteniendo esencialmente los rasgos culturales y artísticos propios (arte de la India, arte de China, arte de Japón, arte africano).
La civilización islámica, definida por su posición geoestratégica intermedia, y principal competidora histórica de la civilización cristiana occidental, a la que disputó secularmente el espacio mediterráneo y balcánico, desarrolló distintas modalidades locales de arte islámico en las que pueden verse influencias tanto del arte occidental como del de las civilizaciones orientales.
Para el caso del arte americano, la colonización europea supuso, especialmente para zonas como México y Perú, la formación de un arte colonial con algunas características sincréticas.
En Europa oriental el arte bizantino continuó perviviendo con el arte ruso o con algunas manifestaciones del arte otomano.
Además de las artes plásticas, otras bellas artes como la música, las artes escénicas y la literatura tuvieron desarrollos paralelos, analogías formales y una mayor o menor coincidencia estética y, sobre todo, intelectual, ideológica y social; lo que ha permitido a la historiografía etiquetar su periodización con denominaciones similares (música del renacimiento, música barroca, música del clasicismo; literatura del renacimiento, literatura del barroco, literatura ilustrada o neoclásica, etc.) Lo mismo puede decirse de las denominadas artes menores, decorativas o industriales, que fueron un fiel reflejo del gusto artístico de determinadas épocas (como los denominados estilos Enrique II, Luis XIII, Luis XIV, Regencia, Luis XV, Luis XVI, Directorio e Imperio, convencionalmente denominados a partir de la historia del mobiliario francés
En España el cambio ideológico no es tan extremo como en otros países; no se rompe abruptamente con la tradición medieval, por ello se habla de un Renacimiento español más original y variado que en el resto de Europa. Así, la literatura acepta las innovaciones italianas (Dante y Petrarca), pero no olvida la poesía del Cancionero y la tradición anterior. Como síntesis del Renacimiento y preludio del Barroco, la literatura contará con la figura capital de Miguel de Cervantes (siglos XVI–XVII).
En cuanto a las artes plásticas, el Renacimiento hispano mezcló elementos importados de Italia (de donde llegaron algunos artistas, como Paolo de San Leocadio, Pietro Torrigiano o Domenico Fancelli) con la tradición local, y con algunos otros influjos (lo flamenco, por ejemplo, estaba muy de moda en la época por las intensas relaciones comerciales y dinásticas que unían estos territorios a España). Las innovaciones renacentistas llegaron a España de forma muy tardía; hasta la década de 1620 no se encuentran ejemplos acabados de las mismas en las manifestaciones artísticas, y tales ejemplos son dispersos y minoritarios. No llegan a España plenamente, pues, los ecos del Quattrocento italiano (sólo por obra de la familia Borgia aparecen artistas y obras de esa época en el área levantina), lo que determina que el arte renacentista español pase casi abruptamente del Gótico al Manierismo. En el campo de la arquitectura, tradicionalmente se distinguen tres periodos: Plateresco (siglo XV-primer cuarto del siglo XVI), Purismo o estilo italianizante (primera mitad del XVI) y estilo Herreriano (a partir de 1559-mediados del siglo siguiente). En el primero de ellos, lo renaciente aparece de forma superficial, en la decoración de las fachadas, mientras que la estructura de los edificios sigue siendo gotizante en la mayoría de los casos. Lo más característico del Plateresco es un tipo de decoración menuda, detallista y abundante, semejante a la labor de los plateros (de donde deriva el nombre). El núcleo fundamental de esta corriente fue la ciudad de Salamanca, cuya Universidad y su fachada son el paradigma del estilo; arquitectos destacados del mismo fueron Rodrigo Gil de Hontañón y Juan de Álava. El Purismo representa una fase más avanzada de la italianización de la arquitectura. El palacio de Carlos V en la Alhambra de Granada, obra de Pedro de Machuca, es ejemplo de ello. El foco principal de este estilo se situó en Andalucía, donde además del citado palacio destacaron los núcleos de Úbeda y Baeza y arquitectos como Andrés de Vandelvira y Diego de Siloé. Finalmente, aparece el estilo Escurialense o Herreriano, original adaptación del Manierismo romano caracterizada por la desnudez y el gigantismo arquitectónico. La obra fundamental será el palacio-monasterio de El Escorial, trazado por Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, sin duda la obra más ambiciosa del Renacimiento hispano. Lo escurialense traspasó el umbral cronológico del siglo XVI llegando con gran vigencia a la época barroca. En escultura, la tradición gótica mantuvo su hegemonía durante buena parte del siglo XVI. Los primeros ecos del nuevo estilo corresponden por lo general a artistas venidos de fuera, como Felipe Vigarny o Domenico Fancelli, que trabajará al servicio de los Reyes Católicos, esculpiendo su sepulcro (1517). No obstante, pronto surgirán artistas locales que asimilan las novedades italianas, adaptándolas al gusto hispano, como Bartolomé Ordóñez y Damián Forment. En una fase más madura del estilo surgen grandes figuras, creadoras de un peculiar Manierismo que sentará las bases de la posterior escultura barroca: Juan de Juni y Alonso Berruguete son los más destacados. La pintura renacentista española está determinada igualmente por el pulso que mantiene la herencia del Gótico con los nuevos modos venidos de Italia. Esta dicotomía se aprecia en la obra de Pedro Berruguete, que trabajó en Urbino al servicio de Federico de Montefeltro, y Alejo Fernández. Posteriormente aparecen artistas conocedores de las novedades italianas coetáneas, como Vicente Macip o su hijo Juan de Juanes, influidos por Rafael; Luis de Morales, Juan Fernández de Navarrete o los leonardescos Fernando Yáñez y Hernando de los Llanos. Pero la gran figura del Renacimento español, y uno de los pintores más originales de la Historia, se inscribe ya en el Manierismo, aunque rebasando sus límites al crear un universo estilístico propio: El Greco (1541-1614).